lunes, 25 de abril de 2011

Sin titulo

haai! he empezado un nuevo relato, aun no tiene nombre y me falta organizar un sin fin de detalles, y me gustaria que me ayudaran con algo... se los digo al final. :DD


Daniel

Lo amo, no se si esta bien, si quiera si es normal. He aprendido toda mi vida que esto que soy es anormal, así se encargaron de enseñármelo cada persona que conozco. Solo mi pequeña ratoncito entiende que es lo que me pasa y lo que tengo.
Tengo miedo. De quererlo, de que no me quiera, y de que me quiera.
¿Qué hacer?  A veces paso horas  pensando en el, eso mi ratoncito no entiende, para ser tan pequeña y adorable sabe lo que quiere y como conseguirlo si es que se molesta en intentar hacer algo por su cuenta.
Hoy las clases estuvieron tan aburridas como siempre, estar en la universidad no es tan interesante como lo pintan, es mas bien difícil.
Me estoy especializando en Psicología, me pregunto si no fue un error. Ya llevo un año de cinco que pasare haciendo la carrera y estoy viendo cosas aburridas como Analisis experimental de la conducta. Bah
Lo único que puede hacerme feliz es el, pero él no lo sabe, o tal vez no le interesa. Mi ratoncito cree que debería hablarle que no puedo saber si me va a rechazar si no le doy una oportunidad.
La clase acaba después de dos horas seguidas de escuchar y tomar apuntes como loco, por suerte hay una hora libre (al fin) mi cerebro no puede tomar ni un poco más.
—¿Ya has hablado con él?— Pregunta Cecilia mi ratoncito al llegar junto a mí.
—no— le respondo con mal humor, la pregunta ya es costumbre.
—¿Por qué no? ¿Te ha mordido la lengua el ratón?— pregunta con inocencia, si supiera que en secreto le digo ratoncito, estará todo menos feliz.
—no, y no quiero hablar de ello
—vaaale lo que digas señor huraño. Venga vamos a comer algo.
Nos dirigimos a un pequeño establecimiento donde venden ensaladas, no soy conejo y no me gusta comer solo zacate, quiero comer carne pero a Ceci no le gusta la carne no es que sea vegetariana o alguna cosa así pero no le gusta ni la carne ni el pescado o cualquier tipo de mariscos. Pido una ensalada de pollo con galletas saladas, se que dentro de dos horas tendré hambre. Ceci pide una ensalada sola (traducción: sin pollo, cebolla morada, SIN nada) un poco de aguacate y queso. No sé como vive así.
Charlamos un rato evitando hablar de el, y de las clases estoy hasta la coronilla de las clases.
La puerta se abre a mis espaldas y me niego a mirar que tipo habrá entrado. Sé que es hombre por la fuerza con la que ha abierto la dura puerta de entrada. Me niego a mirar hasta que mi ratoncito dirige la mirada hacia la puerta y sonríe, con una pequeña sonrisa que no augura nada bueno, sus grandes ojos castaños brillan de regocijo, dirijo mi mirada hacia la puerta donde lo veo. Sus grandes hombros son lo que veo primero, luego su cabello café claro en rizos rebeldes, su piel bronceada por el sol, sus musculosas piernas escondidas en unos pantalones viejos y desteñidos, por ultimo miro sus ojos color verde. Como si presintiera que lo miraba dirigió sus hermosos ojos hacia mí, al instante aparte mi mirada de él y la fije en mi ensalada a medio comer, rojo como una amapola.
Ceci suelta una carcajada ignorante de que los chicos en al menos tres mesas dirigen su mirada hacia ella, ese es su principal encanto, su total inconsciencia de su gracia.
El se dirige hacia el mostrador rodeado por un coro de admiradoras y tipos que lo siguen como imbéciles, de repente el lugar parece mas pequeño como si estuviera achicándose a mi alrededor El parecía succionar todo el aire de la estancia.
Se dirige directo hacia acá ¡Oh NO! ¿Qué hago? Me siento como una quinceañera estúpida
Cuando pasa por nuestra mesa nos dice con una sonrisa
—Hola Dan, Cecilia— Mi amiga le da un pequeño asentimiento con la cabeza perdiendo totalmente el interés en el, al contrario que yo, que no podría ser mas consiente de el que en este momento.
Dile hola, dice mi mente
No puedo, conteste ligeramente molesto
Claro que puedes solo abre la boca ¡vamos!
¡cállate!
Cuando al fin abrí la boca para decir hola, el ya estaba fuera del alcance de mi estúpido, estúpido, estúpido ¡estúpido!  Ceci se estaba riendo detrás de su servilleta, sus hombros moviéndose delante y atrás, fruncí el seño mas bien con desgana, SE que merezco que se ría, vaya solo tenía que decir hola. En fin, otra vez será.
—Parecías tonto sentado todo rojo— comenta casualmente, comiendo otro bocado de ensalada
—ya lo sé— contesto tristemente
—solo tenias que…—
—ya lo sé— repito esta vez molesto y abochornado, Louis pasa de nuevo pero esta vez ni siquiera voltea a mirarme.
Veo mi ensalada, de repente no estaba nada apetitosa.

Louis

Mire a Dan caminando en el borde le estacionamiento con la pequeña chica blanca delante, Dan parecía totalmente concentrado en algo. Mire sus labios rosas que estaban entreabiertos con una pequeña sonrisa tenía aspecto serio y un poco formal, ¡lo adoraba! Sus piernas delgadas se movían dentro de los vaqueros desgastados que usaba, me gustaría quitárselos, lentamente. Me encantaría. Su playera color celeste se pegaba a su delgado torso, desde esta distancia cada vez mas corta, podía ver sus ojos color café. Su cabello castaño oscuro estaba desgreñado como si se hubiera levantado y pasado las manos por el pelo sin molestarse con el cepillo. Me gusta mucho mirarlo, y que sepa que lo miro. No esta listo para mi, para saber lo que soy. Ni saber mi verdadero nombre.
Me pregunto cuándo estará listo. Y me pregunto cuánto mas podre aguantar



Daniel

—ey ¿a dónde vas?— le pregunto confundido a Ceci cuando la vi enfilar hacia la izquierda contrario a donde estaba mi carro. Tropecé con quien sabe que cosa y estuve a punto de caerme y mientras recuperaba el latido de mi corazón Ceci estaba casi fuera de mi vista. –heeeey— grite de nuevo, con el mismo resultado.
Voltio a mirarme y me grito –vete, luego te alcanzo tengo algo que hacer— sin mas se dio la vuelta y se fue. Frustrado me encamine hacia mi coche y entre en el asiento de cuero negro y me acomode dispuesto a esperarla cuando con el rabillo del ojo mire unos rizos rebeldes y cuando dirigí mi mirada vi que Ceci iba hacia esos rizos, caminando con rapidez y seguridad, observe como Louis dirigía sus ojos hacia mi ratón, mirándola con curiosidad y una sonrisa torcida apareció en sus labios, me obligue a quitar la mirada de su rostro perturbadoramente hermoso y volví la vista a Ceci, ella le hacía señas con los brazos moviéndolos casi furiosamente para después darse la vuelta y encaminarse hacia una parte mas tranquila y sola del estacionamiento. Louis la siguió y no pude evitar volver a mirar con fijeza su rostro, como si sintiera que lo miraban sus ojos recorrieron el estacionamiento, embelesado como estaba apenas y alcance a aparte la vista y fingir interés por el volante negro del carro. Me espere a que pasaran unos segundos antes de volver a mirarlo, el ya estaba en la parte menos concurrida del estacionamiento de la Uni Ceci hablaba animadamente o tal vez muy exasperada, el asentía y decía unas pocas palabras, Ceci dijo otro mas antes de dirigirse hacia el carro haciendo muecas la gente a su alrededor se apartaba como si supieran que ella pudiera tumbarlos solo con estar cerca de su enojo. Ja. Entro dando portazo furiosa y se negó a hablar de ello por mas que le insistía.
Cuando llegamos a la casa de ella, su mama me recibió con el usual abrazo y beso en la mejilla
—Cariños ¿Cómo les ha ido?
—Bien— decimos a coro, ella nos palmea las mejillas y se dirige a la cocina, nosotros nos vamos al cuarto de Ceci, las paredes empapeladas de verde me parecen dirigir una familiar mirada, estoy acostumbrado a este cuarto es como si fuera también parte mía con sus muebles de caoba y el librero repleto de libros sobre vampiros, magia y romance. Ceci se aventó de un salto hacia la cama.
—uff— dijo sin humor, puso mala cara y se giro de costado, me senté a su lado y le pregunte que pasaba, me ignoro, le pregunte que había hablado con Louis en el estacionamiento, me ignoro de nuevo, regularmente con preguntarle dos o tres veces la pobre cedía, soltaba todo lo que quería saber, y no solo a mí, ella era fácil de quebrar en ese aspecto, pero algo en su expresión me izo saber que esta vez no pensaba decir nada ni aunque le insistiera todo el día. Con un suspiro me levante de la cama en busca de algo que comer. Regrese poco después con unos emparedados y jugo.
—lo siento— nada mas entrar me recibieron esas palabras y la cara algo avergonzada pero decidida de Ceci. –yo creo que deberías hablar con él ¿sabes?
—es solo que… —suspire profundamente –no estoy listo… no se que decirle, no tengo ni idea de si le intereso, ni siquiera sé si él es… ya sabes, eso.
Medio rio medio resoplo –vamos, si lo tiene escrito en la cara.
—claro que no— farfulle, —el es…masculino –dije abochornado
—¿masculino? Ohhh por Nirvana, ¿masculino? Creo que lo que quieres decir es sexi
—calla
—sexi, sexi sexi… — dijo cantando la cancioncilla*1.
—anda, toma tu emparedado.
Le dio un gigantesco mordisco antes de insistirme.
—habla con el ¿ok? No te arrepentirás.


Louis

—Estoy en casa mama –dije a gritos.
—hola cariño— llego la voz de mama desde algún punto a mi derecha. Me dirigí hacia mi habitación, mientras subía las escaleras el estomago me gruño exigiendo comida rápido, baje de nuevo con un suspiro baje y m dirigí hacia la gran cocina en busca de algo comestible, había pollo con espinacas en un plato cubierto, lo metí en el microondas mientras el plato giraba recordé la conversación entre la pequeña y yo.
«—Louis, me gustaría hablar con tigo
—adelante— dije con una sonrisita
—no puedes seguir así— me exigió con enojo —le haces daño, vive pensando que no estás interesado en el
—no es eso
—yo soy igual que tu y míranos –elevo las manos sobre su cabeza y las agito como un mono enloquecido.
—no es lo mismo  y lo sabes
Suspiro fastidiada y me dijo —sígueme— hablo como quien esta acostumbrada a ser obedecida, se reconocerlo porque a mi pesar yo también soy así.
Cuando me encamine detrás de ella sentí una mirada conocida clavarse en mí, me di la vuelta y vi como se apresuraba a quitar la mirada tratando de fingir que no me había estado mirando. Aguantándome la risa que burbujeaba desde mi estomago.
Llegamos a una parte mas aislada de aparcamiento donde siguió diciéndome cuan furiosa estaba de que le escondiera cosas a mi compañero de vida, que era importante que se lo dijera antes de que él se desamore de mi.
—eso no puede pasar— confiado le di una sonrisa arrogante.
—puede y lo sabes— dijo parafraseando lo que dije anteriormente —el es humano, ellos cambian a menudo de sentimientos son… volubles.
—El no, el es especial
—si, es especial, pero eso no quita que sea humano
Suspire derrotado por que sabía que ella tenía razón por mas que me molestara.
— ¿Por qué no empiezas diciéndole tu verdadero nombre? —me dijo con una sonrisa, al fin algo aplacada
—desencadenara un montón de preguntas mas
—lo sé –dijo esta vez con una sonrisa en toda regla, con un pequeño asentimiento y una floritura de la mano se dio la vuelta y se encamino hacia el coche de Dan la segui con…»
Un pitido agudo anuncio que ya habia pasado el tiempo que habia puesto en el microondas sacándome de mi ensoñación.
Me di la vuelta y me encamine hacia la sala nada, la recamara principal nada, cuando perdia las esperanzas de encontrarla ella apareció como invocada, su cabello negro ondulado, su mirada antigua y su piel reluciente, traiga unos guantes de gardineria.
—ma yo… —dude no encontrando las palabras.
— ¿si mon chéri?— me pregunto con una sonrisa.
— ¿Como te enamoraste de papa?— le pregunte al fin, algo sonrojado
— ¿uh? ¿A que viene esa pregunta ahora? – cuestiona desconcertada
—Es sobre Dani –le dije esta vez de verdad abochornado, esta fue una idea de mierda, ¡solo a mí se me ocurre!
—Ah— su voz cambio a entendimiento —¿Qué pasa con él?
—Cecilia cree que es hora, que esta listo
—¿Cecilia? ¿Del clan Müller ? –me miro sorprendida
—justo ella, Dani y ella son amigos desde hace mucho, ella dice que el piensa que yo no quiero nada con él. Y eso es estúpido porque yo lo amo… pero él no se da cuenta. Y no sé si estará listo, porque esto no es cosa de juegos y tampoco sé si estoy listo del todo para dar ese paso…— balbucea las palabras a toda prisa deseando acabar lo mas rápido posible
—bueno amor eso es fácil ¿Por qué no solo lo haces de forma humana?
—¿forma humana?— dije lentamente como si no conociera las palabras
—Citas, noviazgos, lo que hacen los adolescentes de ahora— agita su cabello con la mano, sonriendo como si me considerara un tonto, y supongo que lo soy, estaba tan preocupado por la Unión que no se me ocurrió algo tan… banal como una cita.
—¡claro! ¿Cómo no se me ocurrió antes?— me dio una carantoña en la mejilla antes de salir de la sala de nuevo. Ahora ¿Como diablos voy a pedirle una cita?


Daniel

—¿pastel?— pregunte indeciso, se me acababa el tiempo, tenía que ir la Uní porque abría una importante conferencia que no podría perderme. Sin darme tiempo a negarme envuelve un trozo de pastel en aluminio y me lo da.
—Para el recreo— me dice con una sonrisa.
—gracias mama— digo y me abstengo de decirle que en la universidad no se dice recreo, que ni siquiera hay. Le doy un beso en la coronilla y salgo de la casa antes de que se le ocurra algo mas.
Recojo a Ceci de camino. Pone mala cara
—Lo siento— digo antes de que puede decirme algo
—Tonto— frunce el seño
—Mph— ¿a que viene eso?
—Esta vez le vas a hablar— me indica con ademan casual
— ¿¡que!?— poco me falto para salirme del camino
—no seas dramático, mira ya estoy cansada de verte babear por el…— esta vez yo la mire con el ceño fruncido —no despegues la vista del camino— me regaña antes de continuar —…tu lo quieres y el te quiere, no hay que darle tantas vueltas, sé que me estoy entrometiendo en lo que no me llaman pero no puedo dejarte sufrir.
—no sabemos si le gusto
—claro que le gustas chicoT— T es por Tonto, Tímido y Tozudo. Si no es exactamente un cumplido pero mientras nadie sepa que significa estoy bien.   
Últimamente hablamos cada vez mas de él, lo pienso pero no lo digo porque sé que la va a molestar, yo mismo me molesto, lo amo, pero eso no quiere decir que tenga que estar hablando de el todo el día.
Llegamos al campus sin incidentes, a pesar de que estudiamos psicología tomamos diferentes ramas yo tomo psicología clínica mientras que Ceci tomo Psicología Gestalt. Creo que quiero ser psiquiatra, quiero ayudar a la gente que tiene problemas. Me despedí de Ceci y me encamine hacia la conferencia al otro lado del campus.
Pienso de nuevo (como no) en Louis durante parte de la conferencia, trate de prestar atención a toda pero había partes que ya sabia y ese profesor tenía la costumbre de repetir cosas o dar muchos ejemplos y no podía evitar divagar.
Cuando la conferencia termino nos dieron un descanso de cuarenta minutos para que nuestro cerebro conectara de nuevo con todo lo demás. Ceci aun no sale de su clase entonces me puse a deambular un rato hasta encontrar un árbol que daba suficiente sombra, ahí me senté en el suelo, saque el libro que he estado leyendo: Cuernos de Joe Hill, pobre Ig, pobre Merrin. Me sumerjo tanto en la historia que cuando alguien me habla doy un sobresalto monumental.
—Hola, siento haberte interrumpido— me dice la voz alegre y medio ronca de Louis Cross nada menos, me quede mudo por completo y mi cerebro que había vuelto a la normalidad volvió a desconectarse –si quieres que me vaya me iré— dijo dándose la vuelta.
—no, ¡no! espera— me estiro y lo agarro de la muñeca, cuando da la vuelta se me enciende el rostro y le suelto el brazo, me sonríe y los ojos parecen chispearle de color mercurio, pero me digo que es imaginación mía.
Se sienta al lado mío, ya no puedo concentrarme en algo que no sea él. Toqueteo unos cuantos hierbajos del suelo, me rasco el tobillo, me despeino el cabello, estoy inquieto hasta que me toma de la mano, ¡si! de la mano y me dice en un murmullo
—tranquilo, no hay necesidad de estar tan nervioso, solo quería hablar con tigo— claro me digo, hablar, porque solo somos amigos y nada mas ¿eh?
—si, ¿de que quieres hablar?— pregunto desanimado pero intentando disimular
—¿quieres uvas?— habla en cambio, sacando una uva de un topper que no había visto hasta ahora me la acerca a los labios –no tiene semillas— tal vez piensa que dudo porque creo que tiene semillas, cuando acerco la mano aparta la suya y ordena –abre boca.
Me quedo mudo pero hago lo que me esta diciendo, abro la boca y suavemente introduce la fruta morada entre mis labios, la mastico suavemente respirando apenas.
—¿esta buena?— asiento sin hablar y antes de que pueda reaccionar saca otra y la acerca a mis labios y así pasamos al menos diez minutos con el alimentándome con una sonrisa y ademanes dulces. El también toma unas pocas pero parece mas concentrado en dármelas a mí.
—toma— indico cuando se acaban las uvas, saco el trozo de pastel que mama me dio en la mañana (gracias mama) me doy cuenta cuando le acerco el trozo que no hay tenedor. —me olvide del tenedor— susurro
—no hay problema— abre la boca, lo miro confuso un momento y caigo en la cuenta de que espera que le dé yo en la boca, acalorado parto un pedazo y lo voy acercando a sus labios rosados, toma el pedazo y antes de que retire la mano me la agarra, mastica rápido y vuelve a abrir los labios… y ¡mete mis dedos en su boca! Uno a uno limpiándolos con la lengua, sentí un cosquilleo en mi estomago nervios y excitación combinados.
— ¿q-que?— su cara se acerca tanto a la mía que puedo ver las motas doradas de sus ojos color verde musgo.
Dejando ir mi mano suelta ―ten una cita con migo
―¿uh? ¿cita-a? ¿con t-tigo?― tartamudeo sin control no creyéndome lo que mis oídos están escuchando
―por supuesto que conmigo― sonríe y se acerca aun mas ―¿por favor?
Me quede boquiabierto como un pez ―¡si! si me gustaría tener una cita contigo- le digo antes de perder el valor o el habla.
―grandioso― esta vez la sonrisa es mas bien como la del gato Cheshire amplia, brillante y misteriosa. Y me deja sin aliento, sin el poco que había logrado hacer entrar por fuerza.
Me aclaro la garganta, una, dos, tres veces antes de poder hablar de nuevo ―etto*2
― ¿si?― pregunta sin quitar la sonrisa.
―no nada― quiero preguntar si le gusto, pero no me atrevo, no quiero oírle decir que no, pero… si me ha invitado a una cita. Eso quiere decir que le gusto ¿verdad? ― ¿te gusto?― le suelto al fin.
―si, me gustas mucho― responde con sinceridad.
―oh― me falta el aire pero aun así saco las palabras ―tu también me gustas mucho, muchísimo. ―entrecortadamente le confieso consiguiendo un sonrojo monumental.
Suelta una suave carcajada y siento que se rie de mi, me enojo ―!no te burles de mi como si nada!
―no me burlo de ti amor― amor, amor, amor. Me dijo amor. Sonreí olvidando mi malestar.
Abrio los brazos ―venga― me guiña un ojo, me enderecé para poder entrar en sus calidos brazos. Enterré mi cuerpo en el suyo no queriendo que se alejara de mi nunca o al menos en las próximas horas.

 
Louis

Estoy eufórico, extasiado y…stupéfait. Aun no me lo creo del todo. Y pensar que durante todo un año busque la manera de que me conociera y ahora lo tengo entre mis brazos, la gente alrededor se nos queda viendo con curiosidad, otras con asco. Que les den por culo. Estoy demasiado feliz como para que me importe un comino.


*1 Nota: DOA Sexi Girl sale en youtube
*2 Nota: Etto= Esto, Japonés :DD


NOTA PARA MI: CROIX, COMO APELLIDO PARA LOUIS CROIX… MMMMM QEDA o NO QEDAA. :SS o tal vez LOUIS SAINT—CLOUD. (en realidad es un lugar de Francia, no me convence)
Otros posibles nombres Alcide, Claude, Kyllian, mmmm Kyllian Croix. Suena bien no?
Nombre del padre Armand. (es perfecto *0*) y madre Lexia Croix.
NOTA 2: apellido Müller para cecilia, Cecilia Müller, origen alemán, padre nacido durante el nazismo, madre mexicana nacida en 1960. Padre: Dustin Müller, madre Alondra Müller.
NOTA 3: Daniel Torres Mexicano, Madre: Lucia Torres, Humanos.
NOTA4: cuando se exitan o siente enojo o alegría máxima los ojos se les ponen color mercurio.


aqui el detalle, no se muy bien que nombre ponerle a el protagonista2. Louis, no me termina de gustar, y pense en ponerle Kyllian, pero no tiene diminutivo y siempre he pensado que los nombres sin diminutivo son... "no personales" como samantha, si te cae bien pero no te llevas le dices samantha, si te llevas bien le dices sam, y si son amig@s le dices samy. en cambio Thania. Solo es asi, no hay variacion. LO mismo que Kyllian y por eso tampoco me termina de gustar. 

¿cual creen que queda mejor con el apellido Croix?
  1. Louis
  2. Kyllian
  3. Claude
  4. Cloud
  5. Alcide

3 comentarios:

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

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