jueves, 5 de agosto de 2010

Sinfonía Eterna, Rebeca F. San Román

Sinfonía Eterna es la historia de Amaya, una estudiante universitaria que ha perdido a su familia y cae en una profunda depresión. Amante del arte y asidua a las discos brit y alternativas, conoce un día en un museo a Nicholas, un supuesto curador de arte excéntrico que, en realidad, es un vampiro. Se enamoran y, bueno, así va la cosa.

Hace un año Amaya perdió a su madre y a su hermano en un accidente. El hecho la sumió en una profunda depresión donde la única salida parece ser la muerte. Y eso es algo que perciben sus amigos y cercanos, quienes temen por la decisión que está a punto de cometer esta estudiante de arte de 22 años. Todo parece irse directo a un hoyo negro hasta que una noche, en el museo de Bellas Artes, Amaya conoce a Nicholas, un atractivo curador de arte que acaba de llegar desde Europa.

La atracción entre Amaya y Nicholas es inmediata, pero el recién llegado guarda un secreto, uno que se arrastra año tras año y siglo tras siglo. Un cura franciscano conoce las respuesta a este enigma, mismo que Amaya se resiste a aceptar aunque esta negación ponga en peligro a los pocos cercanos que le quedan. ¿Quién o... qué es Nicholas, un ángel o un demonio? ¿Hay calma para el hambre maldita? ¿Quién o qué es una enigmática adolescente, vestida de negro, que también se aparece en la vida y los sueños de Amaya? A veces la muerte se puede tocar, también enamorarse de ti.



Sinfonia Eterna corresponde a la primera novela de vampiros chilena. Una historia romántica, gótica y oscura que transita entre sueños, pesadillas y calles viejas de Santiago de Chile. Gárgolas que cobran vida en la Iglesia de San Francisco, sombras que vigilan desde el Museo de Bellas Artes, miradas perdidas ocultas en casonas de Ñuñoa y Providencia”.


Hace un año Amaya perdió a su madre y a su hermano en un accidente. El hecho la sumió en una profunda depresión donde la única salida parece ser la muerte. Y eso es algo que perciben sus amigos y cercanos, quienes temen por la decisión que está a punto de cometer esta estudiante de arte de 22 años. Todo parece irse directo a un hoyo negro hasta que una noche, en el museo de Bellas Artes, Amaya conoce a Nicholas, un atractivo curador de arte que acaba de llegar desde Europa...

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Por qué se llama sinfonia eterna?